Los antioxidantes, que puedes encontrar en las frutas, vegetales y el té, ayudan a tu cuerpo a combatir a los radicales libres y te pueden proteger de numerosas enfermedades.
En todo momento nuestro organismo está consumiendo oxígeno, y aunque el oxígeno es vital para nuestra salud, su exceso genera la oxidación y altera sustancias químicas en el cuerpo que producen los radicales libres, los cuales pueden ocasionar daños irreparables en las células.
